Joss Candia vive plenamente su primer Dakar

Joss Candia, entre caída, solidaridad y descubrimiento de la maquinaria rally-raid, está viviendo plenamente su primer Dakar.

El número 98 soñaba con esta prueba desde hace muchos años. Su proyecto del Dakar lo estuvo madurando y preparando durante 4 años. Y Joss Candia inició su aventura en el Dakar como todo novato impetuoso: cayéndose ya en el segundo kilómetro de la primera especial. “En una frenada, me caí. Fue mi culpa: demasiadas ganas. Eso me colocó las ideas en su sitio rápidamente y decidí calmarme…”.

Los médicos del campamento se ocuparon de él (nada más y nada menos que 14 puntos en la rodilla izquierda) y el piloto paraguayo empezó a adoptar otro ritmo. “Empecé a ir con más clama. ¡Me di cuenta de que el Dakar no era la Ruta 40 ni el Desafío Guaraní! Así que empecé a disfrutar pilotando y entendiendolo todo. Y disfruté de los paisajes de Tupiza u Oruro. Si no se compite en el Dakar no se puede experimentar esto…” .

También descubre lo que significa ser un piloto solidario cuando el más popular de los bolivianos se ve obligado a abandonar. “Fui el primero que llegó donde estaba Walter Nosiglia. Paré y llamé enseguida. Propuse ayudarle, pero como era mecánico no había nada que hacer”. Sin embargo, lo que más le sorprende después de una semana de carrera es la vida que le impone el Dakar: “Todo está muy estructurado, bien organizado